El problema ambiental en México proviene de años atrás, el desequilibrio que se ha venido suscitando afecta directamente la naturaleza y como consecuencia al propio ser humano; ya que dependemos de una cadena que conforma al medio ambiente mismo que está constituido por elementos naturales y artificiales de naturaleza física, química, biológica, sociocultural y de sus interrelaciones, en permanente modificación por la acción humana o natural que rige o condiciona la existencia o desarrollo de la vida; en donde todo tiene su acción y su reacción.
El ser humano vive de acuerdo al medio social y natural en el que ha nacido, desarrolla su capacidad creativa tomando del mundo circundante los elementos para ajustarlo a sus necesidades y aspiraciones futuras sin importar lo que se lleve a su paso. Pero la ecología natural actúa bajo sus propios ritmos para equilibrar el compás por el cual se está degradando, es así como subsisten ecosistemas aplicando su propio ritmo de ecología, modificando los factores para estabilizar a los seres vivos que la componen, que aunque la naturaleza tiene su propia forma de equilibrar su ecosistema, nuestra amenaza y destrucción han sobrepasado la ecología natural de cualquier lugar.
Surgiendo así la gran necesidad de detenerse y observar el gran deterioro que se ha obtenido a lo largo de tantos años y son analizados por la ecología ambiental quien se encarga de examinar cómo cada elemento de un ecosistema afecta a los demás componentes y cómo es afectado, dándonos un panorama de la complejidad de sus interrelaciones, siendo que no se trata meramente de un estudio superficial ni de moda, sino más bien para darnos esas señales de alarma para tratar de frenar ese tan acelerado ritmo de destrucción.
En México como en otros países se consideran estos aspectos como exageraciones, problemas que no tienen tanta importancia y que los datos manejados ahí son alterados para asustar a la población, sin embargo la ecología ambiental es la que se encarga de darnos la alerta sobre las consecuencias de seguir con este ritmo de destrucción dejándonos el libre albedrío de realizarlo o no. ; Y como es de conjeturarse como ha sucedido por muchas décadas, no se han tomado acciones, ni correctivas, ni de frenado, sino mas bien se le ha dado poca importancia, la nula inversión en corregir aspectos de devastación forestal, fauna, extinciones, contaminación (agua, aire, tierra) etc. Es decir por muy claro que se aprecie el problema en nuestro entorno, nadie desea encarar el problema pues no son lo suficientemente importantes en comparación con los intereses industriales, intereses monetarios de unos cuantos y de la comodidad de echar la culpa a alguien más.
Haciéndose necesario no solo en México, un cambio que provenga de la información otorgada en tiempo y forma, es decir, desde las más tempranas edades darle al niño todas las herramientas para que sepa lo que estamos ocasionando y hacia donde nos va a llevar si proseguimos por ese mismo sendero, es decir que obtenga un tipo de ecología mental que parte de la idea fundamental de que todos somos uno en esencia y de que todos compartimos un mismo entorno; que todos somos responsables por lo que tenemos y dejamos de tener en nuestro propio entorno ya que toda actividad realizada en contra de la naturaleza nace dentro de la mente antes de ser realizado. Donde se propone que es necesario vivir en armonía con la naturaleza para que la propia naturaleza viva en armonía con nosotros mismos.
Es así como desde las aulas se puede dar las bases para la ecología integral, misma que permitirá el análisis de las consecuencia de los propios problemas, de su complejidad y de la labor ecologista, creando así en el alumno ese deseo de empezar una nueva forma de pensar, de actuar y consumir derivada de esa conciencia ecológica tan necesaria hoy en día otorgada de forma integral desde la escuela. Así, a medida que el nivel cultural de los ciudadanos aumenta también surgen nuevas tendencias en el mundo más desarrollado: un creciente interés por la salud, por la forma de alimentarse, por respetar el ambiente y por una vida de mayor calidad natural.
Pero sobre todo que los niños tienen esa energía y esas ganas de compartir cada nueva experiencia con su familia, haciéndose así una cadena benéfica que tendrán sus beneficios conforme van pasando las generaciones. Considero que los conocimientos de la naturaleza y el cuidado que ella requiere apegados a las realidades del propio entorno, deberían ser temas primordiales en procesos educativos; actualmente se cuentan con algunos de ellos, pero están muy alejados de las realidades que los propios niños observan; es por ello que se hace necesario ser específicos en proveer información actualizada en todos los niveles (desde preescolar hasta niveles universitarios) dependiendo del grado de madurez del alumno.
La escuela funge como un núcleo que tiene en sus manos una gran responsabilidad, y corresponde a nosotros como docentes adoptar esa mentalidad de ecología integral social que nos permita reunir los aspectos de carácter armónico, pero sobre todo que podamos transmitirlos a nuestros alumnos, para darles lo más importante que es la comprensión de que todo está relacionado y que si afectamos nuestro espacio más tarde no será quitado; Si trabajamos para mejorar nuestro medio ambiente mejoramos la vida de los humanos; Si trabajamos para mejorar de una forma sana la vida de los humanos mejoraremos también el medio ambiente. Si mejoramos de una forma global el medio ambiente personal, si logramos que las personas sean más equilibradas, más sanas, más creativas y realizadas, mejoraremos la convivencia social y también mejoraremos nuestro medio ambiente natural.
En México tenemos un sinfín de recursos que aun podemos rescatar con acciones concretas, rápidas y efectivas, sin embargo es necesario que se adopten mentalidades nuevas y que estén apropiadas para sentir realmente que los beneficios que se realicen es por el bien propio.
El ser humano vive de acuerdo al medio social y natural en el que ha nacido, desarrolla su capacidad creativa tomando del mundo circundante los elementos para ajustarlo a sus necesidades y aspiraciones futuras sin importar lo que se lleve a su paso. Pero la ecología natural actúa bajo sus propios ritmos para equilibrar el compás por el cual se está degradando, es así como subsisten ecosistemas aplicando su propio ritmo de ecología, modificando los factores para estabilizar a los seres vivos que la componen, que aunque la naturaleza tiene su propia forma de equilibrar su ecosistema, nuestra amenaza y destrucción han sobrepasado la ecología natural de cualquier lugar.
Surgiendo así la gran necesidad de detenerse y observar el gran deterioro que se ha obtenido a lo largo de tantos años y son analizados por la ecología ambiental quien se encarga de examinar cómo cada elemento de un ecosistema afecta a los demás componentes y cómo es afectado, dándonos un panorama de la complejidad de sus interrelaciones, siendo que no se trata meramente de un estudio superficial ni de moda, sino más bien para darnos esas señales de alarma para tratar de frenar ese tan acelerado ritmo de destrucción.
En México como en otros países se consideran estos aspectos como exageraciones, problemas que no tienen tanta importancia y que los datos manejados ahí son alterados para asustar a la población, sin embargo la ecología ambiental es la que se encarga de darnos la alerta sobre las consecuencias de seguir con este ritmo de destrucción dejándonos el libre albedrío de realizarlo o no. ; Y como es de conjeturarse como ha sucedido por muchas décadas, no se han tomado acciones, ni correctivas, ni de frenado, sino mas bien se le ha dado poca importancia, la nula inversión en corregir aspectos de devastación forestal, fauna, extinciones, contaminación (agua, aire, tierra) etc. Es decir por muy claro que se aprecie el problema en nuestro entorno, nadie desea encarar el problema pues no son lo suficientemente importantes en comparación con los intereses industriales, intereses monetarios de unos cuantos y de la comodidad de echar la culpa a alguien más.
Haciéndose necesario no solo en México, un cambio que provenga de la información otorgada en tiempo y forma, es decir, desde las más tempranas edades darle al niño todas las herramientas para que sepa lo que estamos ocasionando y hacia donde nos va a llevar si proseguimos por ese mismo sendero, es decir que obtenga un tipo de ecología mental que parte de la idea fundamental de que todos somos uno en esencia y de que todos compartimos un mismo entorno; que todos somos responsables por lo que tenemos y dejamos de tener en nuestro propio entorno ya que toda actividad realizada en contra de la naturaleza nace dentro de la mente antes de ser realizado. Donde se propone que es necesario vivir en armonía con la naturaleza para que la propia naturaleza viva en armonía con nosotros mismos.
Es así como desde las aulas se puede dar las bases para la ecología integral, misma que permitirá el análisis de las consecuencia de los propios problemas, de su complejidad y de la labor ecologista, creando así en el alumno ese deseo de empezar una nueva forma de pensar, de actuar y consumir derivada de esa conciencia ecológica tan necesaria hoy en día otorgada de forma integral desde la escuela. Así, a medida que el nivel cultural de los ciudadanos aumenta también surgen nuevas tendencias en el mundo más desarrollado: un creciente interés por la salud, por la forma de alimentarse, por respetar el ambiente y por una vida de mayor calidad natural.
Pero sobre todo que los niños tienen esa energía y esas ganas de compartir cada nueva experiencia con su familia, haciéndose así una cadena benéfica que tendrán sus beneficios conforme van pasando las generaciones. Considero que los conocimientos de la naturaleza y el cuidado que ella requiere apegados a las realidades del propio entorno, deberían ser temas primordiales en procesos educativos; actualmente se cuentan con algunos de ellos, pero están muy alejados de las realidades que los propios niños observan; es por ello que se hace necesario ser específicos en proveer información actualizada en todos los niveles (desde preescolar hasta niveles universitarios) dependiendo del grado de madurez del alumno.
La escuela funge como un núcleo que tiene en sus manos una gran responsabilidad, y corresponde a nosotros como docentes adoptar esa mentalidad de ecología integral social que nos permita reunir los aspectos de carácter armónico, pero sobre todo que podamos transmitirlos a nuestros alumnos, para darles lo más importante que es la comprensión de que todo está relacionado y que si afectamos nuestro espacio más tarde no será quitado; Si trabajamos para mejorar nuestro medio ambiente mejoramos la vida de los humanos; Si trabajamos para mejorar de una forma sana la vida de los humanos mejoraremos también el medio ambiente. Si mejoramos de una forma global el medio ambiente personal, si logramos que las personas sean más equilibradas, más sanas, más creativas y realizadas, mejoraremos la convivencia social y también mejoraremos nuestro medio ambiente natural.
En México tenemos un sinfín de recursos que aun podemos rescatar con acciones concretas, rápidas y efectivas, sin embargo es necesario que se adopten mentalidades nuevas y que estén apropiadas para sentir realmente que los beneficios que se realicen es por el bien propio.

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